La Lindísima Cuenca

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Algunas veces, visito una ciudad y me enamoro. Pasó con Chicago, Rio de Janeiro y este fin de semana, pasó con Cuenca. Mi primer impresión de la ciudad fue que es tan hermosa y mis experiencias solo mejoraron después. Desde su centro histórico lindo a mercados grandes a su ambiente tranquila, entiendo por qué es una ciudad popular para retirarse.

Aunque he disfrutado mis aventuras a través Ecuador, me gustaba relajarme un poquito en Cuenca. Pasé mi tiempo allá con visitas a sus muchos museos y iglesias y andando por la ciudad. Fue aún más bonita porque fue adornado por la navidad y por la noche las luces fueron hermosas.

También, tuve la oportunidad ir a algunas ruinas incaicas cerca de la ciudad. El sitio se llama Ingapirca y estuve muy feliz visitar porque fue mi primer viaje a ruinas de los Incas. No es Machu Picchu pero es el sitio más grande de ruinas incas en todo el Ecuador y fue impresionante. También en este sitio hay ruinas de la cultura Cañari que existió allá antes de la conquista de los Incas.

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No fue mi primer viaje a ruinas pero este fue diferente porque he estado aprendiendo sobre los Inca por todo el semestre y por eso fue muy chévere ver sus construcciones por mí mismo. Es una parte de la historia ecuatoriana y andina muy interesante.

Otra cosa interesante sobre Cuenca es que había ruinas Incas y Cañari dentro de la ciudad. Aunque entiendo por qué la ciudad antigua de Quito fue quemada (para que no fue conquistada por los españoles), espero que las ruinas existan para ver y estudiar. Fue muy chévere estar en ruinas antiguas pero todavía ver la ciudad moderna de Cuenca. Fue claro que había mucha historia allá.

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Quito todavía es mi hogar en el Ecuador, pero el encanto de Cuenca es difícil resistir. Si regreso a Ecuador para vivir, creo que querría vivir en Cuenca o por lo menos ir allá por todas mis vacaciones.


The Beautiful Cuenca

Sometimes, I visit a city and I fall in love. It happened with Chicago, Rio de Janeiro and this weekend it happened with Cuenca. My first impression of the city was that it was so beautiful and my experiences only got better afterwards. From its historical center to its grand markets to its calm atmosphere, I understand why it’s a popular city for retire to.

Although I enjoyed my adventures throughout Ecuador, I liked relaxing a bit in Cuenca. I spent my time there visiting a lot of the museums and churches and wandering through the city. It was even prettier because it was decorated for Christmas and at night the lights were gorgeous.

Also I had the opportunity to visit some of the Incan ruins near the city. The site is called Ingapirca and I was very happy to visit because it was my first trip to ruins of the Incas. It’s not Machu Picchu, but it’s the biggest site for Incan ruins in all of Ecuador and it was impressive. Also the site had ruins from the Cañari culture that existed before the conquest of the Inca.

It wasn’t my first trip to ruins, but it was different because I had been learning about the Inca all semester and therefore it was very cool to see the constructions for myself. It’s a very interesting part of the Ecuadorian and Andean history.

Another interesting thing about Cuenca is that there are Incan and Cañari ruins inside the city. Although I understand why the ancient city of Quito was burned (so that the Spanish never conquered it) I wish that the ruins existed to see and study. It was very cool to be in the ancient ruins but still see the modern city of Cuenca. It was obvious that there was so much history there.

Quito is still my home in Ecuador, but the charm of Cuenca is hard to resist. If I return to Ecuador to live, I think that I would like to live in Cuenca or at least go there for all my vacations.

Una aventura congelada

For English:

Cotopaxi es la segunda montaña más alta del Ecuador y posiblemente el volcán activo más alto del mundo. Si había una erupción grande, podría destruir parte de Quito o Latacunga completamente (otra vez).

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Pero también es muy linda. Vi Cotopaxi en mi primer semana en Ecuador cuando estaba andando por los calles de Quito y estuve anonadada En días claros puedo ver Cotopaxi en mis viajes a escuela. La montaña es un poquito mística con su nieve y su simetría y también su tranquila amenaza de peligro.

Este fin de semana, fui al parque nacional de Cotopaxi para subir la montaña, ver su belleza y jugar en su nieve. No subí completamente porque es imposible subirla sin un guía y equipo o cosas como eso pero subí hasta el refugio que tiene una altitud de 4864 metros (15,953 ft). Pienso que es bastante alto para mí. La subida no fue muy difícil pero podía sentir los efectos de la altitud y fue difícil respirar.

Desafortunadamente, no había mucho nieve en el refugio cuando llegué, pero tal vez fue mejor porque muchas personas subieron Cotopaxi durante la tarde mientras había tormentas de nieve y fue difícil ver mucho. Subí en la mañana mientras el cielo fue claro y podía ver otras montañas como Cayambe, Antisana, Rumiñahui y otras con nombres que no recuerdo.

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Después de un rato, y un poquito tiempo con la nieve, bajamos la montaña y regresamos a Latacunga. Para mí, Latacunga es una ciudad especial. Fue mi segunda vez en la cuidad (porque una vez intenté a ir al Cotopaxi y viajé demasiado lejos en el bus y llegué a Latacunga). Y Latacunga tiene mucho carácter. No hay muchas turistas. Usualmente las turistas solo están allí para ir al Cotopaxi o Quilotoa. Por eso, la ciudad tiene un sentido auténtico. Es como a la gente allí no le interesan las turistas, sólo quiere vivir sus vidas.

Llegué en la noche anterior de la subida para descansar pero estar cerca del parque y cuando llegué había un concierto gratis en el calle. También sábado es un día de los mercados en Latacunga y después de la subida, visité y disfruté la comida abundante (y barata) de los mercados.

La gente de Latacunga también tiene mucho carácter. Cuando estaba en el bus al parque nacional, rompió y mi amiga y yo tuvimos que esperar al lado del calle por otro bus con las otras personas del bus que incluyeron una mujer con una gallina en una bolsa atada y una pareja Quichua que fue baja pero muy agresiva cuando estábamos subiendo el otro bus.

Latacunga no es un destino muy famoso del Ecuador pero un fin de semana allí y una visita a la montaña que vigila a la ciudad fue una buena manera conocer la belleza y las particularidades de la sierra ecuatoriana.


A frozen adventure

Cotopaxi is the second highest mountain in Ecuador and possibly the highest active volcano in the world. If there was a big eruption, it could destroy part of Quito or Latacunga completely (again).

But also, it’s gorgeous. I saw Cotopaxi in my first week in Ecuador when I was walking through the streets of Quito and I was stunned. On clear days I can see Cotopaxi on my trips to schools. The mountain is a little mystical with its snow and symmetry and also it’s quiet threat of danger.

This weekend, I went to Cotopaxi National Park to climb the mountain, see it’s beauty and play in its snow. I didn’t climb completely because it’s impossible to climb it without a guide and equipment and things like that but I climbed until the refuge that has an altitude of 15,953 feet (4,864 m). I think that’s high enough for me. The climb wasn’t too difficult but I could feel the effects of the altitude and it was hard to breathe.

Unfortunately, there wasn’t much snow in the refuge when I arrived, but maybe it’s better because many people climbed Cotopaxi during the afternoon while there were snowstorms and it was hard to see much. I climbed in the morning, while the sky was clear and I could see other mountains like Cayambe, Antisana, Rumiñahui and others with names I don’t remember.

After awhile, and a little time with the snow, we descended the mountain and returned to Latacunga. To me, Latacunga is a special city. It was second time there (because one time I tried to get to Cotopaxi and I traveled to far on the bus and arrived in Latacunga). And Latacunga has a lot of character. There aren’t a lot of tourists. Usually the tourists are only there to go to Cotopaxi or Quilotoa. Therefore the city has a sense of authenticity. It’s like the people there don’t care about tourists they just want to live their lives.

I arrived the night before the climb to rest but be close to the park and when I arrived there was a free concert in the street. Also Saturday is one of the market days in Latacunga and after the climb I visited and enjoyed abundant (and cheap) food from the markets.

The people from Latacunga also have a lot of character. When I was on the bus to go to the park, it broke down and my friend and I had to wait by the side of the road for another bus with the other people from our bus including a woman with a live chicken in a sealed bag and a Quichua couple what was short but very aggressive when we were boarding the other bus.

Latacunga isn’t a very famous destination in Ecuador, but a weekend there and a visit to the mountain that watches over the city was a great way to get to know the beauty and the particularities of the Ecuadorian sierra.

A cidade maravilhosa

For English:

Rio de Janeiro. No sé cómo empezar. Puedo decir que la ciudad es en verdad maravillosa. Llegué a la ciudad a las 7 de la noche y fui en taxi a mi hostal en Vila Isabel, uno de los barrios en el norte. El taxista fue muy amable y describí algunos de los sitios mientras pasamos pero lo más destacado fue cuando pasamos la Maracanã por la primera vez. Me siento como una niña durante la mañana de la Navidad.

Llegué a mi hostal para dejar mis cosas y salí para conocer el barrio y encontrar algo para comer. Caminaba un ratito y encontré algo como una fiesta en el parque. Había una multitud y dos hombres estaban rapeando. Miré por un rato y después encontré un restaurante con yakisoba. Comí y regresé a mi hostal.

Cuando entré uno de los trabajadores allí estaba bailando con otro huésped y cuando le pregunté cuál tipo de baile fue me dijo el forró y ofreció enseñarme. No se rechaza una lección de baile con un brasileiro y por eso aprendí bailar que es el vals de Brasil. Y eso fue mi introducción a Rio.

Mis próximos días fueron tan maravillosos. Mi primer día entero tuve mis entrevistas finales con una organización se llamaba Viva Favela. Esta organización es sobre cómo hacer las favelas de Rio de Janeiro más visible, cómo animar la gente de las comunidades contar sus propios historias como periodistas y cómo comunicar qué es la situación real en estas comunidades. Tuve la oportunidad trabajar con ellos en uno de sus eventos en Cidade de Deus, una favela en el oeste de Rio. Grabé el evento y pasé un rato con los niños de la favela y fue una experiencia inolvidable.

En mi día final en Rio y en Brasil, tuve un día turístico. Fui a dos de los lugares que van a albergar los juegos olímpicos: la Maracanã y la playa famosa de Copacabana. La Maracanã fue la razón porque quería quedarme en Vila Isabel. Podía caminar al estadio y el estadio fue increíble. Tuve la oportunidad caminar en el campo del estadio donde el final de la Copa Mundial fue jugado y donde la ceremonia de inauguración de los Olímpicos van a tener lugar. Fue como un sueño.

La Copacabana fue increíble también, aunque no conocí nadie que se llamaba Lola o quien fue una corista. La playa fue full gente pero fue lindísima. También nadé en mi segundo océano del semestre. Al fin del día, miré la puesta del sol desde la playa. Como un sueño.

Rio de Janeiro fue bastante diferente de São Paulo. Primeramente, toda la gente sabía que era una turista, pero no sabía de donde era. Mucha gente pensaba que era de Argentina o Chile y pensé que fue chistoso y los dije “No, soy de Quito, Ecuador.” Los resultados fueron mezclados. También la ciudad tenía más carácter. No sé como explicar pero São Paulo se sentó como cualquier ciudad pero Rio se sentó único.

Finalmente, la división entre la población de Rio fue mucho más visible. En São Paulo sólo vi favelas cuando estaba en camino al aeropuerto. En Rio, podía ver favelas desde Copacabana, justo enfrente de la Maracanã y los recorridos de los buses pasaron a través de las favelas. Fue interesante.

En total, mi viaje al Rio de Janeiro fue todo lo que esperaba y no sé cuando pero voy a regresar un día.


Standing where champions have stood

Standing where champions have stood


The Marvelous City

Rio de Janeiro. Where do I begin? I can say that the city is indeed marvelous. I arrived at the city at 7 at night and went in taxi to my hotel in Vila Isabel, one of the neighborhoods in the north. The taxi driver was very friendly and described some of the sites while we passed by but the highlight was when we passed the Maracanã for the first time. I felt like a kid on Christmas.

I arrived at my hostel to drop off my stuff and I left to get to know the neighborhood and find something to eat. I walked for a nit and found something like a party in the park. There was a crowd and two men were engaged in a rap battle. I watched for a bit and then found a restaurant with yakisoba. I ate and returned to my hostel.

When I entered one of the workers there was dancing with another guest and when I asked what kind of dance it was, he told me the forró and offered to teach me. You don’t say no to dance lesson from a Brazilian and so I learned to dance the Brazilian waltz. And that was my introduction to Rio.

My next days were just as marvelous. My first full day I had my last interviews with an organization called Viva Favela. The organization is about how to make the favelas of Rio de Janeiro more visible, how to encourage the people of these communities to tell their own stories as journalists and how to communicate the real situation in these communities. I had the opportunity to work with them on one of their events in Cidade de Deus, a favela en the west of Rio. I filmed a little of the event and spent some time with the children of the favela and it was an unforgettable experience.

In my last day in Rio and Brazil, I had a touristy day. I went to two of the places that are going to host the Olympic Games: the Maracanã and the famous beach the Copacabana. The Maracanã was the reason I wanted to stay in Vila Isabel. I could walk to the stadium and the stadium was incredible. I had the chance to walk on the field of the stadium where the World Cup final was played and where the opening ceremony of the Olympics will take place. It was like a dream.

The Copacabana was incredible as well, although I didn’t meet anyone named Lola or who was a showgirl. The beach was full of people but still beautiful. I also swam in my second ocean of the semester. At the end of the day I watched the sunset from the beach. Like a dream.

Rio de Janeiro was quite different from São Paulo. Firstly, all the people there knew I was a tourist, but they didn’t know where I was from. A lot of people thought I was from Argentina or Chile and I thought it was funny and I said “No, I’m from Quito, Ecuador.” The results were mixed. Also the city has more character. I don’t know how to explain it, but São Paulo felt like any city but Rio de Janeiro felt unique.

Finally, the division between the population in Rio was much more visible. In São Paulo, I only saw favelas when I was going to the airport. In Rio, I could see favelas from Copacabana, just across the street from the Maracanã and the bus routes passed through the favelas. It was interesting.

In all, my trip to Rio de Janeiro was all that I hoped for and I don’t know when but I will come back some day.

A metropolé verdade do Brasil

For English:

São Paulo es la ciudad más grande en el hemisferio oeste. Casi tiene tanto gente en la ciudad como Ecuador tiene como ciudadanos. Pienso que durante las horas más ocupadas del día el Metrô de São Paulo tiene más gente que Quito. Por eso, fue una introducción interesante a Brasil.

Cuando llegué al aeropuerto fue casi 6 de la mañana. Tenía direcciones muy detalladas sobre como ir a mi hostal pero no sabía donde podía coger el bus. Intenté a pedir direcciones pero fue claro que a las 6 de la mañana no estuve preparada para hablar en Portugués.

Eventualmente, encontré mi bus y tuve mi primera experiencia con la amabilidad de la gente brasileira. El bus fue bastante llena y un joven me dio su silla y habló conmigo a través del viaje (en español). Fue durante este viaje en que empecé sentirme que estaba en Brasil. Que fue una realidad. Después de una hora en que estaba admirando todo que vi afuera de mi ventana, llegué a la estación de Metrô Tatuapé que fue el bairro de mi hostal.

Desafortunadamente, mi tiempo en São Paulo fue muy corto y la mayoría del tiempo fue dedicado a mi trabajo, no a conocer la ciudad. Por eso, no hice muchas cosas muy turísticas como visitar los museos famosos de la ciudad o ver los emblemáticos pero creo que está bien porque pienso que vi la ciudad más auténticamente.

Tuve la oportunidad explorar un poco de Tatuapé y fue claro que no es un distrito muy turístico pero todavía fue cheveré. De está región es posible ver el ponte Padre Adelino y la ciudad al norte, ir de compras en un mercado de aire libre y viajar fácilmente en el metrô.

El metrô fue una experiencia. Pensaba que los buses de Quito fueron llenos pero los metrôs de São Paulo tuvieron más gente que pensaba que fue posible contener. Afortunadamente, el metrô de São Paulo es mucho más fácil entender que los buses del Ecuador y por eso no fue muy difícil viajar por la ciudad enorme. Sólo fue una prueba con mi paciencia con multitudes.

En mi día segundo y final, viajé por el centro de la ciudad en Avenida Paulista para mi entrevista final en São Paulo. Aquí la ciudad pareció como Nueva York pero también allí fue el Parque Trianon que es como un bosque tropical. Es un cambio de escena muy interesante que pienso que representó los dos tipos de belleza en Brasil.

La cosa más diferente de Quito fue que no era una extranjera tan obvia en São Paulo. Mucha de la gente pareció como yo y por eso no me sentí como un sujeto de miradas. Fue refrescante.

Pues, todo en São Paulo no estaba bien. Ahora, y cuando estaba allí, São Paulo tuvo una crisis de agua. Había señales a través mi hostal sobre cómo debemos conservar el agua a veces sólo un baño estaba funcionando.

No fue el viaje típico a São Paulo y hay mucho más que quiero ver allí pero pienso que el visito me dio la oportunidad ver cómo es la vida para un paulistano típico y fue una buena introducción a Brasil.

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The Real Metropolis of Brazil

São Paulo is the biggest city in the western hemisphere. It almost has as many people in the city as Ecuador has as citizens. I think that during the busiest times of the day, the São Paulo Metrô had more people than Quito. Therefore, SP was an interesting introduction to Brazil.

When I arrived at the airport it was about 6 in the morning. I had very detailed directions about how to get to my hostel but I didn’t know where I could catch the bus. I tried to ask for directions but it was clear that at 6 in the morning I was not prepared to speak Portuguese.

Eventually, I found my bus and I had my first experience with the kindness of the Brazilian people. The bus was full and a young man gave me his sear and talked with me throughout the trip (in Spanish). It was during this trip that I started to feel like I was in Brazil. It was a reality. After an hour of admiring all I saw outside my window, I arrived at the metro station Tatuapé which was the neighborhood of my hostel.

Unfortunately, my time in São Paulo was very short and a majority of that time was dedicated to my research, not getting to know the city. Therefore, I didn’t do a lot of touristy things like visit the famous museums of the city or see the landmarks but I think it’s fine because I think I saw the city more authentically.

I had the opportunity to explore a little of Tatuapé and it was clear that it wasn’t a very touristy district but it was still cool. From this region it’s possible to see the Padre Adelino bridge and the city to the north, go shopping in an open-air market and easily travel on the metrô.

The metrô was an experience. I thought that the buses in Quito were full but the metrôs of São Paulo had more people than I thought it possible to hold. Fortunately the São Paulo metrô is much easier to navigate than the buses of Ecuador and therefore it wasn’t very hard to travel through the enormous city. It was only a test of my patience with crowds.

On my second and final day, I traveled downtown to Avendia Paulista for my last interview in São Paulo. Here the city looked like New York but also there was Trianon Park which is like a tropical forest. It’s a very interesting change in scenery that I think represents the two types of beauty in Brazil.

The biggest difference from Quito was that I wasn’t as obviously a foreigner in São Paulo. A lot of the people looked like me and therefore I didn’t feel like the subject of stares. It was refreshing.

Though not everything in São Paulo was great. Now and when I was there, São Paulo had a water crisis. There were signs in my hostel about how we should conserve water and sometimes only one bathroom was working.

It wasn’t the typical trip to São Paulo and there is a lot more I want to see there but I think the visit gave me the opportunity to see how life is for a typical Paulistano and it was a great introduction to Brazil.

Brasil en total – El viaje de mis sueños

For English:

Cuando era niña, pensaba que Brasil fue otro nombre para América del Sur porque en la mapa de mi escuela primaria los nombres tenían el mismo tamaño y parecía que Brasil podían ser su propio continente porque fue tan grande. Eventualmente, me dé cuenta que Brasil no fue todo de América del Sur pero siempre fue el país del continente más interesante para mí.

Es un poco raro porque he estado estudiando español por ocho años y me encanta el idioma, pero Brasil no es un país hispanohablante. (Sin embargo no es fácil aprender portugués en los Estados Unidos). Todavía, cuando he oído que Brasil iba a albergar los juegos olímpicos, otro amor de mío, resolví que haría cualquier cosa que podía para ir a los juegos, preferiblemente como una periodista.

Sé que los Olímpicos no es la cosa mejor para el país y hay una historia problemática allá pero también sé que esta plan no va a cambiar y por eso, si podía ser una periodista en Brasil cubriría esos dos lados de su historia.

En la semana pasada tuve la oportunidad hacer eso. Para realizar mis sueños, fui a Brasil. Pasé dos días en São Paulo y tres en Rio de Janeiro. Fue la mejor experiencia de mi vida. No solo podía hacer entrevistas con algunas personas aquí y ver parte la situación verdadera de la cuidad y sus Olímpicos inminentes pero tenía la oportunidad conocer la cultura, la gente y la belleza del país.

Nunca he conocido una población más amable y más dispuesta a ayudarme con cualquier cosa. Mis vecinos en los buses fueron entusiastas para mostrarme y explicar cualquier emblemático que vimos, mis compañeras de cuarto en los hostales me trataron como una amiga, los trabajadores del NGO me trataron como parte de su organización y cuando estaba en São Paulo, fue la primera vez en que los sujetos de mis entrevistas rehusaron permitirme a llevar mi propio equipo. Todo eso y mi portugués es peor que mi español.

También la comida fue rica. Brigadieros, pasteís, caiparinhas, açai…

Voy a contar mis viajes en más detalle pero quería decir que mi viaje a Brasil fue más que soñé que sería y estoy completamente feliz que he tenido la oportunidad ir. Ya quiero regresar.

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At the Copa Copacabana


Brazil in total – the trip of my dreams

When I was younger, I thought that Brazil was another name for South America because on my map in elementary school the names had the same size and it looked like Brazil could be it’s own continent because it was so big. Eventually, I realized Brazil wasn’t all of South America but it was always the most interesting country on the continent to me.

It’s a little strange because I’ve been studying Spanish for eight years and I love the language but Brazil is not a Spanish-speaking country. (However, it’s not easy to learn Portuguese in the United States.) Still, when I heard that Brazil was going to host the Olympic Games, another love of mine, I decided that I would do whatever I could to go to those Games, preferably as a journalist.

I know that the Olympics are not the best thing for the country and there’s a problematic story there but also I know that this plan is not going to change and therefore, if I could be a journalist in Brazil I would cover these two sides of the story

Last week I had the opportunity to do this. To realize my dreams, I went to Brazil. I spent two days in São Paulo and three in Rio de Janeiro. It was the best experience of my life. Not only was I able to do interviews with a few people there and see part of the true situation of the city and its coming Olympics, but I had the opportunity to get to know the culture, the people and the beauty of the country.

I have never met such a population so friendly and so willing to help me with anything. My neighbors on the buses were happy to show and explain to me any landmark we saw, my roommates in the hostel treated me like a friend, the workers at the NGO treated me like I was part of their organization and when I was in São Paulo, it was the first time my interview subjects refused to let me carry my own equipment. All this and my Portuguese is worse than my Spanish.

Also the food was excellent. Brigadieros, pasteís, caiparinhas, açai…

I am going to tell my travel stories in more detail but I wanted to say that my trip to Brazil was more than I dreamed it would be and I’m completely happy that I had the opportunity to go. I already want to go back.